Sales de mí
y te recuestas en el rencor lejano,
en las palabras que no hemos dicho,
en la intranquilidad del desencanto.
Somos prójimos ajenos,
simulando simulacros.
Te sales en la lluvia,
en la indiferencia,
en el sarcasmo,
en las heridas,
sin textos para pretextarnos,
nos llenamos de maltratos
y ambos sufrimos
y ambos
nos alejamos.
Sales de la pauta
y de la falta de diálogo,
te sales en azul descarriado,
no hablas,
no hablamos,
circunstancias mutuas,
procuramos hacernos daño.
Sales de mí,
me ahogo,
me desespero,
no te alcanzo.
Sales,
regresas,
te miro,
nos ignoramos.
Sales de mí
y Yo
no te alcanzo.
Escrito por:
Arturo Lizárraga Osorio
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