Oraciones hacia el norte,
sin remitente,
con dirección definida.
Oraciones en silencio,
llanto seco,
canto de cocinas.
Se enjuaga
la inmensidad en la despedida,
en el desconsuelo,
en el remordimiento,
surges al término,
noticia no prevista.
Se permea la rabia,
se endurece la garganta,
tristeza lejana,
ojos que no te ven
y un corazón
que te siente a la distancia.
Oraciones de impotencia,
lloro sin llorarte,
recuerdos humedecidos
y raíces perdidas.
Oraciones para ti,
no puedo dejarte,
no puedes dejarme,
arden las letras,
arden los ojos,
arde la noche,
no puedes dejarme
alma querida.
Escrito por:
Arturo Lizárraga Osorio