Sin derecho regresas
pontificileando tu venepolicenzia,
dadora de perdón
y de anséticas melíntedes.
Promulgas entrepelusias ponténticas,
mientras me cuestiono tus embélicas metulaciones.
Yo te yantumbalé con excélmida incombelencía,
pero enfruntalida tamboleciste los empropios.
Cuando te sontulencié,
cuando sobremapalé tu despantado,
regresas;
sin derecho regresas,
incomprendiendo que te embolnamecié
desde la hórticia occipital del antífolo,
hasta la unmélica profulación de mis expresiones.
Sin derecho regresas
y Yo
no he parancilado de ombilarte.
Escrito por:
Arturo Lizárraga Osorio