martes, 10 de enero de 2012

Evangelio 02

Bocanadas de impaciencia
nervios de tan solo verte,
fuerte dosis de Metal
para calmar los sueños.

Redescubro mi ser
y no soy una revolución
ni un vaquero del infierno,
sombra diluida
de un perro negro.

Caballos salvajes
contraatacan el frío,
yo como una roca
no he de moverme.

Mi ansiedad
una sinfonía de destrucción.
la paz no se vende
mientras sigues cantando
en el altar de tu voz.

Besos maquillados
de rift mudo,
tus notas una escalera
de camino al cielo.

Bocanadas de impaciencia
nervios de tan solo verte,
fuerte dosis de Metal
para calmar los sueños.

Arturo Lizarraga Osorio

No hay comentarios:

Publicar un comentario